Sí, yo soy de colegio público. ¡Qué tiempos quellos en Jai(u)me Balmes! y sigo preguntándome de qué sirve un estado que rehuye la obligación de garantizar la enseñanza, delegando en instituciones privadas. Lo mismo puedo decir de la sanidad y seguramente llegaremos a la seguridad y la justicia.El liberalismo y el no intervencionismo es el estandarte de aquellos que describen un estado ineficiente con el mismo tono paternalista con el que alaban los monopolios que gestionan cada dia más servicios que otrora fueron res pública.
Realmente es desolador oir a gente de mi generación denostar lo público porque esté mal gestionado, pensando que la privatización es la solución y no la mejora en la gestión.
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