Cumbre del Clima. Paris. 2015.
Vivimos en un mundo en el que se
gobierna, legisla y juzga desde la geografía (países, regiones) y que se rige
por modelos económicos pensados para entornos de crecimientos continuos de
población y volumen de negocio.
Es lógico pensar que un mundo
globalizado requiere gobiernos, leyes y justicia globales pero un Orden Mundial
de este tipo no sólo es de una dificultad de creación y gestión extrema sino
que además:
- El nuevo gobierno global debería estar fuertemente
protegido ante el poder de un capital global consolidado frente a un ente de
nueva creación.
- Aplicar reglas democráticas en un mundo globalizado
serían un punto de discusión profundo puesto que las posibles ponderaciones al
sufragio universal (un hombre – un voto) por otros parámetros (densidad de
población, peso económico…) podrían llevar a un callejón sin salida para el
acuerdo.
- Mantener bajo una única legislación a diferentes
estándares personales, culturales y comunidades humanas resulta un problema
difícilmente resoluble desde el punto de vista de la justicia relativa o
percibida por las diferentes morales/sociedades legisladas (4).
La Cumbre del Clima de París (1) busca
objetivos de gobierno global, pero con la premisa de limitar la responsabilidad
al ámbito del control del Clima. En mi humilde opinión esta cumbre será de
nuevo un éxito del fracaso. Quiero decir, que no me extrañará ver a Arias
Cañete defender con grandilocuencia los acuerdos firmados, pero no estoy tan seguro
que servirán de mucho porque no van a incluir la parte más importante del
problema.
A mi entender, algo imprescindible y
asumible en este momento sería un acuerdo adicional a los existentes de cuotas
de emisiones relativo al control de la natalidad y al que se vincularían los
aranceles comerciales, intereses crediticios y visados de libre circulación.
Esto podría ser una medida complicada pero inmediata y asumible. Recordemos que
crecer por crecer es el lema de cualquier
cáncer. Hay que parar el crecimiento de la población mundial (3).
Es una solución dura, controvertida
y peligrosa (2), pero las alternativas son peores. El mar y el océano suben
poco a poco pero las oleadas migratorias ya empiezan a inundar y desbordad
cualquier dique. Evidentemente una medida de este tipo tiene que ir unida a un
fuerte incremento de la inversión en desarrollo en los países con dificultades.
Nada nuevo bajo el sol.
De tanto en cuando cierre los ojos y
pienso en países como Noruega, Islandia o Nueva Zelanda. Paraísos naturales,
económicos y financieros en entornos de sociedades de crecimiento limitado y
baja densidad de población.
Para saber más sobre este tema:
Cambio Climático, cumbre de París:
Control de la Población Mundial:
Sobre Relativismo: